Browsing articles from "agosto, 2011"

Banderas blancas

ago 27, 2011   //   by Vivi Cervera   //   Blog  //  36 Comments

He aquí el gran dilema de la mayoría de personas que emprendemos un viaje de curación en estos tiempos: ¿Veo o no las noticias? ¿Compro el periódico para mantenerme informada? ¿Comento lo ocurrido? ¿Me quedo callada para no contribuir con el miedo colectivo? Y sobre todo esta:

¿Qué puedo hacer para ayudar?

Pues comenzar conmigo. Sí.

Seguir leyendo >>

Los ángeles de la prosperidad

ago 17, 2011   //   by Vivi Cervera   //   Blog  //  32 Comments

Comparto contigo una experiencia magnífica: el día de ayer recibí una de esas cartas que no olvido porque me enseña a ver ciertas cosas desde otra perspectiva y porque me hace muy feliz. La mujer que escribió la carta, se llama Paula, es de México y me enseñó una gran lección con estas palabras:

“Hola Vivi, este día he depositado en tu cuenta la suma de 200 dolares que no son para ningún producto es simplemente un donativo para agradecer tu trabajo tu dedicación y tu obra, 200 dolares no alcanzan a cubrir lo mucho que has hecho por mi pero es con lo que por ahora puedo contribuir y espero que te compres algo que te guste mucho en mi nombre jajajajajaja.

Seguir leyendo >>

¿Las 4 palabras que curan son transferibles?

ago 12, 2011   //   by Vivi Cervera   //   Blog  //  27 Comments

La otra orilla

ago 3, 2011   //   by Vivi Cervera   //   Blog  //  9 Comments

“Es mucho lo que supone confiar en Dios. Pero Dios no se trata de confiar, se trata de Ser. La confianza sólo existe cuando estás separad@ de algo.” Ramtha.

En alguna ocasión publiqué en mi Facebook una pregunta respecto de la fe (tema sobre el que escribí en mi libro “4 palabras que curan”), con el fin de conocer y de aprender sobre la experiencia de quienes me leen. Mi pregunta fue: “¿Es necesaria la fe para sanar con las 4 palabras que curan?”.

Las respuestas no se hicieron esperar y estuvieron divididas en partes iguales. Una mitad expresó que y la otra mitad escribió que no. Mi respuesta final fue más o menos así: “no es necesaria la fe (aunque no sobra) porque esto excluiría a quienes no la tienen y además, cuando dices te amo, lo haces sin apego a un sentimiento, lo haces sin razonar, sin preguntarte si sientes fe o no; lo dices y punto”.

Seguir leyendo >>